En estas fechas navideñas apetece una buena taza de chocolate caliente por eso me he animado a compartir mi versión, muy golosa pero con ingredientes muy cuidados. Lo primero que hago es elegir una buena taza, preferiblemente transparente porque da muchísimo más juego (recuerden que estamos en tiempos de Instagram), pero aunque no sea exactamente como la que propongo la elección de la taza es importante, no sólo por un tema estético sino porque es clave que se conserve la mayor del tiempo caliente y así disfrutarlo hasta el final. Hay algunas para el té que pueden servir perfectamente.

Le aconsejo tomar vuestra barra preferida de chocolate oscuro y convertirla en chocolate caliente, el porcentaje es a vuestra elección yo he usado un 80 por ciento pero  hay quienes apuestan por el 100 y en esta preparación es absolutamente válido pues se compensará con el dulzor de los demás ingredientes.  Esa barra la debéis meter en el microondas 30 segundos y remover hasta que se derrita por completo.

Luego disfrutar este momento de la preparación de vuestro Chocolate Caliente pues es quizás el más fascinante: con la cuchara bañar el fondo y las paredes de nuestra taza con al menos unos 30 gramos de este chocolate. Tener leche caliente, al menos media taza y agregarla justo cuando lo vayamos a beber, si vais a preparar varios podéis tener las tazas bañadas con al menos 10 minutos de antelación.

Luego colocarle un poco de crema batida el nivel de azúcar lo podéis regular si la hacéis vosotros mismo, no obstante, las versiones del supermercado tienen en promedio de 8% los que no la hace especialmente dulce, así que seguid adelante.

A esta crema la que le colocaré cacao en polvo (con un colador pequeñito es ideal), también pueden dejarle caer un poco de nibs de cacao, el punto crujiente siempre le viene de lujo a las preparaciones de chocolate.

Finalmente usaremos caramelo salado, derretido unos 10 segundos en microondas, para darle ese punto goloso y “tasty” inolvidable.

Lo mejor es que el primer sorbo será de crema batida y cacao y caramelo que es en sí mismo un postre, luego vendrá el disfrute del chocolate caliente que cambiará de proporción hasta que decidamos meterle la cuchara y removerlo. Después lo que queda es disfrutarlo. Que el 2018 les traiga muchos momentos felices para todos los demás tendremos el chocolate.

 

Mil gracias a la escuela de cocina ApetitOH por prestarme su cocina y su preciosa mesa para esta sesión, también al fotógrafo Fernando Guerrero por su paciencia y sus apuntes tan útiles.