Llevo casi 10 años llevando a cabo experiencias vinculadas con chocolate en mi pequeño estudio en el centro de Madrid. El 90 por ciento de las personas que asisten viene a través del que yo llamo mi producto estrella: la Tarjeta Regalo Cata de Chocolates en Madrid. Una forma de mimar a nuestros seres queridos a través de una experiencia vinculada con el alimento que les gusta a casi todos: el chocolate. De hecho, les suelo decir que aunque no seas un apasionado del chocolate, venir a una cata de chocolates en Madrid, puede hacerte ver este alimento de otra manera. En nuestra experiencia hablamos de chocolate, obviamente, pero también de cacao y eso incluye botánica, agricultura, economía mundial, ecología, etc. Así que si quieres que sacar a tus papas de casa, si quieres que una amiga se permita un momento libre de estress, si has visto que tu pareja necesita un rato sin pensar en algo que le agobia, que sepas que sois bienvenidos a nuestra cata de chocolates en Madrid. Aquí estaremos, todos los sábados a las 17:00, sólo suspendemos en casa de fuerza mayor (hemos cancelado apenas 2 veces en casi 10 años). Lo mejor es la que la Tarjeta Cata de Chocolates en Madrid no vence y seguro que podéis venir cualquier sábado. También puedes usar este tarjeta para nuestra experiencia de Cata de Chocolates y quesos que desarrollamos con la colaboración de QAVA

 

NO VENGAS A CATAR SI HAS BEBIDO (MUCHO). Cata de chocolates en plena resaca. Una de los momentos en los que más chicas vienen a mis catas es cuando anda de despedida de soltera. Me gusta mucho la idea de recibir a chicas que a veces no se conocen y antes o después de irse a un restaurante se regalan una cata de chocolates en Madrid. A veces voy a otras ciudades como Ciudad Real, Barcelona, Santander sólo porque varias amigas han querido sorprender a la novia. Además dicen que como la novia por esos día suele estar de dieta estricta comer chocolates le sienta muy bien para los ánimos y para los nervios. Pero no siempre las catas de chocolates encajan en una despedida de soltera especialmente si antes las chicas han bebido. Las despedidas de solteras ahora están llenas de planes: spa, maquilladora en casa, juegos al aire libre, desayuno en la cama y por supuesto, mucha fiesta.

Una cata de chocolates para despedida de soltera es incompatible cuando han bebido alcohol antes. Una cata de chocolates es una experiencia en la que lo ideal es que los sentidos estén alertas pero sobre todo, que haya pocos síntomas de intoxicación etílica. Una vez me contrataron una acta de chocolates para una despedida de solteras por la mañana. Me parecía el horario ideal, catar por la mañana es un ejercicio muy divertido, pero no después de una noche de fiesta. Esa mañana, la novia apenas se podía sostener en pie. Pero no sólo eso: con cada chocolate le aparecían arcadas difíciles de controlar.  Ella avergonzada peros sobre todo, sintiéndose fatal decide irse a dar un paseo y tomar algo que la hiciera sentir mejor. Al salir la cata se transformó en un debate sobre si debió haber bebido mucho, que una le había dicho que debía dormir, que si se sentía así pues que de pronto el resto de los planes había que suspenderlos…

La chica volvió, le ofrecí nuestro cómodo sofá para que se recostara y pudiera descansar. Traté de seguir la cata con la mitrad de las chicas quienes casi sentían pena por mí y por la situación. Al menos una seguía prestando atención no se si porque en el fondo sentía algo como “el show debe continuar” o porque realmente no quería perderse su primer cata de chocolates. Desde ese día trato de recomendar que las catas de chocolate para despedidas de solteras sean antes de la fiesta, que intenten no haber bebido demasiado alcohol antes de venir pero sobre todo, jamás cata chocolates en una mañana de resaca. 

CATA EN FAMILIA. Familia que se encuentran en una cata de chocolates en Madrid permanece unida. Es cierto que muchos de los asistentes a mi cata de chocolates en Madrid vienen en familia. Pero nunca me había pasado que una familia casi entera decidiera juntarse en Madrid alrededor del chocolate. En lugar de ir a cenar se vinieron a catar y disfrutar del chocolate. Venían unos de Argentina, unos de Estados Unidos, otros de Panamá y se sumaro unos que vivían aquí. En esta cata de chocolates en Madrid si que hablamos y probamos chocolate pero también ellos se interrumpieron permanentemente recordando las otras veces que estuvieron juntos. En plan: “¿Recuerdas cuando estuvimos en ese restaurante en Nueva York en el que había tuberías llenas de chocolate?” “¿Recuerdas cuando fuimos a la República Dominicana? creo haber visto las plantaciones de cacao que Helen comenta…” y así todo el tiempo. Una familia que se esmeraba por compartir y por crear recuerdos chulos me conmovió. Yo llevo años en los que no me junto con mi familia pero a veces fantaseo con que ellos vienen a una de mis catas de chocolate en Madrid y siento la misma emoción. Y me reafirmo en algo que me dijo una vez mi amiga María Fernanda una vez que estaba baja de ánimos: “hay muchas formas de pasar el tiempo, una excelente puede ser una de tus catas de chocolateS en Madrid”. 

MIS PRIMEROS CATADORES CIEGOS. El 90 por ciento de los asistentes a mis catas de chocolate en Madrid vienen gracias a nuestro producto estrella Tarjeta Regalo Cata de Chocolates en Madrid. Una vez me hicieron un pedido y cuando le envío la tarjeta me escriben el siguiente mensaje: “La información he ha llegado perfectamente, pero resulta que tengo un problema, es un regalo para una persona invidente, y la tarjeta regalo es una foto que ella no puede ver, y yo tampoco, podrías por favor hacerme un correo o un documento escrito en word o texto que en el que se indique el regalo y como proceder para disfrutarlo? Disculpa las molestias. Un saludo, Rubén”. Lo primero que hice fue asustarme (tal como ocurre cada vez que estamos ante algo nuevo) después procedí a contestarle. El mensaje fue este: “Tienes en tus manos un regalo en forma de una de las experiencias más dulces que hayas tenido.
Un sábado por la tarde en Madrid podrás recorrer a través de tus oídos, de tus manos, de tu olfato pero sobre todo a través del gusto los matices de unos de los alimentos más mágicos que existen. Se le conoce como “el alimento de los dioses” y aunque tenga solo dos ingredientes: cacao y azúcar se cree que puede tener hasta 200 matices. ¿Te animas a descubrirlos? Si! tienes en la mano un regalo muy original: una cata de chocolate para dos.

A partir de este día no dejé en pensar en el día que vinieran a nuestra cata de chocolates en Madrid de todos los sábados. En cuanto me escribieron para hacer la reserva me surgieron un sinfín de interrogantes. Una parte importante de las catas de chocolates e la evaluación visual con lo cual esa parte me la tendría que saltar con ellos ¿pero cómo hacer para que no se ofenda? ¿para que de igual manera se sientan integrados? ¿cómo se lo tomará el resto de los asistentes? Finalmente llegó el día. 

¿Un perro? ¡Claro! una pareja de invidentes es lógico que anden por Madrid con su perro guía. Confesión: me aterran los perros grandes. Nunca he convivido con mascotas, respeto muchísimos los animales en general pero los perros grandes generan en mí algo cercano al pánico. Nuestro estudio además está lleno de flores y lo primero que pensé (fatalismo ante todo) es que podía comerse alguna planta y envenenarse. Y más escenas terribles comenzaron a aparecer: y ¿si se abalanza sobre el armario de los chocolates?¿y si se hace caca en plena caca y hay que limpiarla? ¿y si el olor nunca sale? Para ese momento, Johann, el dueño de las floristería me ayudaba y recibía a los asistentes. Recuerdo ver la cara de normalidad de Johann y allí pude respirar. Traté de parecer que era lo más normal que me había ocurrido, tomé del brazo primero a la chica y le dije : “te voy a llevar hasta tu asiento” (hay que bajar algunas escaleras). Y cuando iba a hacer lo mismo con Rubén, pues un espontáneo de los otros asistentes hizo lo mismo y una chica lo propio con el perro. 

Jamás volví a ver a los perros guías ni a los perros grandes de la misma manera. Por supuesto que se portó genial y lo mejor: lo ví dormirse plácidamente a los pies de sus dueños. Que disfrutaron de esta cata de chocolates en Madrid como nunca. Fueron los primeros en reírse de sí mismos, no pasaron dos minutos cuando vi que la cata de chocolates en Madrid de esa tarde sería de las más divertida que recuerdo. “Ay, si, si ya veo” decían, después de que yo intentara vagamente sonar lo menos imprudente posible. Rubén es matemático y su esposa abogada y me dieron uno de los regalos más bonitos que recuerdo: ríete de ti misma siempre que puedas, más importante que el sentido de la supervivencia es el sentido del humor. 

Desde ese día soy voluntaria de Once, y una vez al año ofrezco una cata de chocolates en Madrid para invidentes mayores y no puedo estar más feliz de colaborar. Ese día hacemos los mejores bombones, las cajas lucen hermosas y sobre todo, va mi equipo entero a disfrutar y a reírnos. Gracias Rubén, me hiciste perderle miedo a los perros, amar a los perros guías por encima de todos y a admirar sobre todo, a la gente que ama la vida sin importar si la ve pasar. 

CATA PARA SOLTEROS. El lenguaje del chocolate es el más sexy del mundo. Cada mes en mi estudio hacemos una cata para solteros mayores. Todo comenzó a partir de una colaboración con la red social para solteros que tenga más de 50 años: OURTIME. Me pidieron esta cata súper especial sin saber que una de mis pasiones es juntar a la gente (si, en plan romántico). Soy una casamentera frustada o mejor dicho, una celestina en prácticas y me encanta buscarle pareja a mis amigos. Esta cata de chocolates en Madrid tuvo a la gente más divertida del mundo, pues además varios estaban ya jubilados con lo cual el tiempo pasa de una manera diferente. Tuvimos más tiempos para hablar de temas que surgen a partir del chocolate y sobre todo: disfrutarnos los unos a los otros. Esta cata de chocolates en Madrid tuvo su toque de cita a ciegas colectiva, en los que cada uno por supuesto expuso la “mejor versión de sí mismo”. La pasé genial, pudiendo por primera vez conocer más de las increíbles personas que pasan por mis cata de chocolates en Madrid de cada semana. Tengo el enorme privilegio de recibir a profesionales de todas las áreas, desde ingeniero aeronáuticos, médicos, enfermeros, taxistas hasta mis queridas amas de casa (que son pura sabiduría). He pensado en hacer un mural con frases que la gente escriba, o una caretelera con su tarjetas de visita. El tiempo se me hace corto para conocerlos y para que se conozcan que en el caso de los asistentes a la cata de OURTIME fue importante. Al final se quedan hablando entre ellos, llevando el lenguaje de chocolae y su sensualidad a otros temas. me encanta ese seudolenguaje erótico, romántico, ligoteo que se crea en esta cata de chocolates en Madrid. Estoy segura de que después que salen seguro vuelven a quedar y pues espero con ansías conocer la primera historia de pareja hecha a partir de una cata de chocolates en Madrid. ¿eres tú? ¡Quiero conocer tu historia! 

CUMPLEAÑOS CATANDO CHOCOLATES. Soy una fanática de los cumpleaños. Me gusta mucho los que signifia ese día para muchas personas. Recuerdo que desde niña era una obligación cantarle el cumpleaños a tus tios, primos y hermanos. Mi mamá siempre decía “aunquesea una tortica hay que picarle”. No importaba el momento del año, la tarta aparecía y se hacía el ritual de cantar el eterno cumpleaños venezolano. Ver a personas que deciden pasar unas horas de su cumpleaños alrededor de una mesa llena de chocolate no me puede resultar un mejor plan. Pero saber que parte de los recuerdos que construye esa persona y su entorno (suelen venir con amigos) está ligado con este alimento tan maravilloso me gusta muchísimo. En mi cata de chocolates en Madrid puedes celebrar tu cumple, siempre hacemos un tipo de chocolate especial para el cumpleañeros y claro que lo mimamos de más ese día. Lo mejor es que somos incapaces en ahondar sobre ese tema que a mi me da tanto pánico: la edad (si, si, me cuesta decir los años que tengo). Lo mejor es que nuestra cata de chocolates en Madrid puede ser el gran plan de cumpleaños (algunas veces traen al cumpleañero de sorpresa) o puede ser el inicio de las celebraciones. También hay quienes prefieren juntarse celebrarlo con una de nuestra cata de chocolates en Madrid privada. También he visto que se juntan varios y le regalan una Tarjeta Regalo cata de Chocolates en Madrid para dos al cumpleañero y ya él decide cuando venir. Lo cierto es que siempre serán súper bienvenidos por aquí, incluso aunque ya haya pasado su cumpleaños. De lo que se trata, es de celebrar la vida.  

¿Pueden venir niños a la cata de chocolates en Madrid? Si es cierto que durante el año desarrollamos muchos eventos para niños creo que me ha faltado decir que los niños son bienvenidos a nuestra cata de chocolates en Madrid de todos los sábados a las 17:00. Los niños a partir de 8 años pagan pero antes son totalmente invitados por mí y además, son los invitados especiales de esta experiencia que he desarrollado. Definitivamente cuando no sepas que regalarle a uno de estos que ha nacido con acceso a juguetes, tecnología, etc que sepas que está la Tarjeta Regalo Cata de Chocolates en Madrid. De hecho, una de las actividades más bonitas es ponerlos a temperar chocolate que es tan divertido como fascinante y eso si que los saca al menos una rato de su fascinación (o adicción) a las pantallas. Si quieres venir con tus peques, créeme que no se aburrirán (de eso me encargo yo). Sólo debes informarme antes y especialmente decirme la edad y ojalá puedan llegar al menos 10 minutos antes para que se familiaricen con el espacio y darle las claves para que puedan trabajar con el chocolate. Lo mejor es que con el chocolate que temperen hacemos tabletas que se llevan a casa. Así que si, los peques son bienvenidos. Recuerdo especialmente a Álvaro, que vino con su tía Cristina, que con 12 años, difícil edad pudo participar y espero, divertirse también. Una chica que celebraba sus 15 años y si hay algo de lo que estoy convencida es que hacer chocolates a pequeña escala es algo que será muy familiar para los millenials, generación T, etc. Ellos son los impulsores de todos los “makers” y quienes redescubrirán el valor de los hecho artesanalmente. Así que no sólo los niños son bienvenidos a mi cata de chocolates en Madrid, también los adolescentes, seguro que el chocolate les gusta tanto como las tabletas, el TikTok, el Instagram o la combinación de todo lo anterior 🙂