¿Qué es bean to bar?

¿Qué es bean to bar?

¿Qué es el bean to bar?

“Bean to bar” ha sido una “expresión” que ha servido para definir una forma de hacer chocolate a pequeña escala. El término nació en Estados Unidos país en el que desde el 2007 han aparecido unas 150 fábricas aproximadamente, no obstante, a esta tendencia de hacer chocolate desde el haba a la tableta se han sumado productores de todo el mundo. Estas fabricas predican hacer chocolates, fundamentalmente tabletas, “desde el haba” o la semilla de cacao seca» y su transformación implica al menos 10 procesos que incluyen: desde la selección -para eliminar la basura y las semillas defectuosas-, pasando por el tostado, el descascarillado o la separación de la semilla de la cascarilla, la premolienda, la refinación o lo que es lo mismo «bajarle el micraje» al cacao que es reducir su tamaño, el conchado, el temperado y moldeado y finalmente el empacado. Pero no sólo ha sido adoptado por pequeñas fábricas sino también por gente que le ha apetecido hacer chocolate en casa.

No obstante: todos estos procesos ya existían en la industria de consumo masivo, lo que realmente diferencia a estas fábricas es que su búsqueda se centra en chocolate hechos con un sólo tipo de cacao, diferenciado según su país de origen y el desarrollo de fórmulas únicamente con dos ingredientes: cacao y azúcar, dejando de lado ingredientes como la lecitina de soya, la vainilla, la leche en polvo y la manteca de cacao adicional. Con el uso de un sólo tipo de cacao buscan dejar sentado cierto «standard» de calidad, dado que de alguna manera esto revela su interés por la selección de los mejores.

 

Historia del Bean to Bar 

En Estados Unidos coincidió la caída de las bolsas con una cantidad enorme de profesionales que buscaron reinventarse y una de esas vías fue hacer productos de manera artesanal dede el queso, la cerveza, el pan y el chocolate, entre otros, lo cual se vinculó perfectamente con la discusión permanente sobre la industria de la alimentación de ese país, cada vez más cuestionada. Esta tendencia de hacer chocolate a pequeña escala hizo que se requirieran máquinas que hasta entonces sólo existían en su versión industrial, en principio se usaron algunas hechas a partir de otras máquinas, por ejemplo: el exprimidor de jugos, tostadores y moledores de café, o incluso creando algunas con elementos existentes como una descasrilladora hecha con una aspiradora y tubos de plásticos con cinta adhesiva.

Este fenómeno hizo que se generara unas verdades “miniaturización” de las máquinas para hacer chocolate. Y lo más llamativo: la aparición de una máquina que en el otro lado del mundo, es decir en La India se usaba para moler leguminosas para hacer pan: la mélanger. Una máquina que ha sido determinante para este movimiento y que con sus apenas dos kilos y medio de capacidad hizo que fuese posible “moler” la mezcla de cacao y azúcar lo suficiente como para tener un chocolate agradable con el paladar.

Chocolate con cacao de variedades genéticas específicas 

Esta nueva aproximación a la fabricación de chocolate hizo que se popularizaran nombres que hacían referencia al tipo de semilla según su clasificación genética. Esto derivó, en lo que después ha sido considerado una «simplificación», pues a la par del orígen, las nuevas etiquetas fueron más allá dejando ver el tipo de cacao de acuerdo a su clasificación genética. De allí que nacieran barras que especificaban que habían sido creadas con un cacao del tipo «criollo» considerado el «más fino», el más escaso, el más delicado pero lo más importante: el que aportaba mejor sabor al chocolate. En un segundo lugar ha estado el cacao «Trinitario» que se dio a conocer como la mezcla entre el criollo y uno de tipo más robusto conocido como «forastero». El forastero, el mayor cultivado en África no ha tenido espacio en esta industria, se le ha considerado de poco valor gastronómico y el preferido por la industria de consumo masivo.

La genética del cacao ha sido un tema que ha tomado un especial auge gracias a esta reciente forma de etiquetado. En este sentido, ha sido relevante dado que ha traído de nuevo a la actualidad investigaciones de más de una década de genetistas como Juan Carlos Motamayor. Este investigador, afincado en Estados Unidos y que trabaja en Mars, ha hecho énfasis en que no sólo existen este trío genético de cacao sino que si queremos apegarnos a la verdad científica tendrías que definirlo a partir de una clasificación, hecha por él, que incluye una decena de tipos genéticos, mejor conocidos como «clusters».

Chocolates “de origen único»

Desde su nacimiento las fábricas de chocolate «from bean to bar» han buscado diferenciarse de lo que hacen las fábricas de chocolate a gran escala o “consumo masivo” centrándose en un aspecto especialmente: no mezclar habas o semillas de diferentes origenes sino buscar el sabor real de cada cacao. De allí que se crearán las primera tabletas en las que se especificaba en las etiquetas qué cacao se había usado: definidos en la mayoría de las veces por el pais del que proceden. Por ejemplo: Cacao de Venezuela, Guatemala, República Dominicana. No obstante, siempre cuento en mis Catas de chocolate en Madrid que 20 años antes ya existía una fábrica de chocolates en Venezuela que había desarrollado productos usado en la formulación de sus chocolates granos únicos de regiones específicas en ese país: Chocolates El Rey.

Más tarde vendrían chocolates hechos con cacao de origenes cada vez más específicos: como haciendas de un país, lo que marcó el inicio de otra tendencia conocida como el “farm to bar” o de «del campo a la barra». Y más tarde los mismos productores de cacao se animaron a hacer su propio chocolate y dado que tenían control de casi todo el proceso buscaron diferenciarse con una terminología nueva: el «tree to bar» o «del árbol a la tableta». Siempre comento en mis catas de chocolate que esta forma de trabajar imita a la industria del vino que trabaja no sólo con tipos de uvas específicas como «cabernet, merlot, garnacha» sino que además con orígenes, algunos de los cuales con Denominación de Orígen Controlada, como La Rioja o la más famosa: Champagne.

El nacimiento del chocolate “de dos ingredientes” 

Otra de las diferencias marcadas que buscó y sigue persiguiendo el movimiento “Bean to bar” con la industria masiva del chocolate ha sido minimizar los ingredientes usualmente vinculados con la producción de chocolate. De ahí qué ingredientes que tradicionalmente aparecían en las etiquetas tales como la vainillla, la lecitina y la manteca de cacao agregada hayan sido eliminados dando paso a Chocolate que se centran en la mezcla de cacao y azúcar. No obstante, hay productores que se reconocen como artesanales que si echan mano de estos ingredientes reconociendo las ventajas en cuanto a sabor y textura que aportan.

Chocolate con porcentajes alto de cacao y sin leche

El bean to bar o hacer chocolates desde el haba a la tableta en principio despreció más ingredientes además del cacao y el azúcar pero muy especialmente a la leche de vaca. De hecho, tardaron años en aparecer tabletas de chocolate con leche vinculadas a esta tendencia. Incluso me atrevo a decir que se hizo mucho más popular la categoría «dark milk», tabletas oscuras con un porcentaje de leche mínimo que ayudaba a potenciar la palatabilidad que los chocolates con leche en sí. Más recientemente ha habido una necesidad de innovación en este sentido con la incorporación de «leche inusuales» como la leche de coco, la leche de oveja incluso alguna marca árabe ha hecho chocolates con leche de camello.

Internet: el gran foro del bean to bar

Si hay web que descata cómo clave en el desarrollo de chocolateros artesanales, bien los que lo hacen como una forma de emprendimiento o bien para aquellos que lo han asumido como un hobby desde sus casas, ha sido Chocolate Alchemy, una web que desde 2003 no sólo responde las inquietudes de los que buscan transformar las semillas de cacao secas en una masa azucarada comestibles sino que además ha sido un proveedor confiable de materia prima. Sus «kits» mensuales para hacer chocolate han permitido la experimentación con semillas de diferentes orígenes y sobre todo: ha generado una plataforma en la que esta aventura ha podido ser compartida.

El chocolate con ética

Si hubo algo que introdujo claramente la tendencia a hacer chocolates a baja escala, desde pequeñas fábricas, fue el cuestionamiento ético sobre las prácticas laborales que mantenían y mantienen aún las grandes procesadoras de cacao. El bean to bar trajo a colación temas como el precio que se le paga a los productores de cacao, las condiciones laborales que tienen e incluso temas más complejos como la explotación infantil en las zonas cacaoteras del mundo. Este movimiento hizo centrarse mucho sobre las prácticas que mantienen gigantes como Nestlé, Mondeléz y Barry Callebaut en países de África como Costa de Marfil.

De hecho, los chocolateros subidos a esta tendencia buscan lo que se conoce «la integración a la cadena de suministro» en algunos casos estableciendo relaciones directas con los productores de cacao. Para facilitar esta integración han aparecido organizaciones que proponen una transacción directa sin el cobro del «fee» como Yellow Seed. También destacan Meridian cacao que se promociona como un un importador de granos de cacao centrado en la eficiencia y la transparencia en la logística de abastecimiento, importación, envío y almacenamiento para garantizar la entrega puntual de granos de cacao a los fabricantes de chocolate. En esta misma línea trabaja Uncommom cacao, creada en 2010 con la intención, según reza su web de «construir una cadena de suministro de cacao especial más justa y sostenible»

Sobre este asunto profundizaron algunos investigadores dieron lugar a documentales como «The dark side of chocolate» y libros como el de la periodista del Financial Times Orla Ryan «Chocolate Nations» que entre otras cosas centra la atención en la esclavitud infantil y muy especialmente en qué significa el comercio justo. Sobre este línea destaca también el libro de Carol Off: «Bitter Chocolate» o «Chocolate amargo» que sigue de cerca el trabajo de multinacionales como Hershey’s, Cadburys and Mars en Costa de Marfil y se refiere al chocolate «como una industria que ha institicionalizado la miseria». Más recientemente ha aparecido líneas de investigación sobre el «negocio del chocolate» de ahí que destaque el libro «Economics of chocolate» de Mara P. Squicciarini y Johan Swinnen que redunda en el vínculo entre los productores pobres y los consumidores en países ricos a través de las cuestionadas prácticas entre las empresa transnacionales.

 

Desafíos del Bean to Bar

TEMPERAR EL BEAN TO BAR. Uno de los retos del bean to bar es trabajarlo «sobre el mármol». Temperar chocolates bean to bar  «bean to bar» implica uno de los mayores retos de esta industria. Dado que el bean to bar está hecho en la mayoría de las veces con sólo dos ingredientes: cacao y azúcar el nivel de viscosidad de la mezcla resultante suele ser bastante alto. La falta de manteca de cacao adicional y de lecitina hace que sean mezclas difíciles de trabajar para el chocolatero. Además hay que sumarle el hecho que el chocolatero «bean to bar» no suele estar formado en pastelería o chocolatería profesional y desarrolla de manera empírica el temperado del chocolate. En mi curso de Iniciación al Chocolate tengo siempre a Elizabeth Vázquez, pastelera mexicana afincada en Madrid que da 5 tips para el temperado de chocolate hecho a pequeña escala. Si quieres saber más de esta chocolatera o contactarla directamente puedes ir a su web

DESBACTERIZACIÓN EN EL BEAN TO BAR. Uno de los mayores retos de hacer chocolate a pequeña escala es mantener la zona donde se trabaja el cacao seco (recién sacado del saco) y la zona donde se procesa. Usualmente estas zonas se conocen como «zona sucia» y «zona limpia». Las semillas de cacao incluso las que se consideran «premium», es decir las de que se venden fuera del mercado «comodity» incluso estando secas tienen naturalmente una alta actividad bacteriológica. Recordemos que la semilla de cacao dentro de la fruta está cubierta por material conocido como mucílago. Más de 80% de humedad y azúcar componen esta especia de «confitura» que aparece cuando se abre cada mazorca. Si bien la semillas secas para comercializarse deben tener máximo un 8% de humedad digamos que este mínimo porcentaje sigue contribuyendo a la proliferación de bacterias. 

De los tres parámetros más importantes para establecer la calidad de las semillas secas son los que tiene que ver con la fermentación y el secado que pueden llegar a ser bastante evidentes en las pruebas de corte. La contaminación si debe ser «probada» a través de una examen de laboratorio y quizás por eso es que este desafío no ha resultado tan evidente en la industria. El tostado contribuye a la minimización de las bacterias del cacao pero no es eficiente en bacterias que sean termoresistentes.

Estamos asistiendo a una esterilización incompleta en el caso del cacao dado que sólo se suele usar calor seco. Dado que mi trabajo se basa en abrir muchas tabletas de chocolate, he comprobado que en muchos casos se desarrollan gusanos y finalmente «polillas». Esta carencia está actuando negativamente en la percepción de «artesanal» que mantiene a esta industria. Es una de las grandes amenazas y es posible que sea el punto para cuestionar su «seguridad alimentaria» y su rechazo por algunos «retales». Por esa razón en nuestro curso gratuito: ¿Cómo vender chocolate en Europa? incorporamos lo que respecta a la desbacterización a pequeña escala mediante el calor húmedo. 

MARCAS DE BEAN TO BAR CON CACAO CRUDO. 

Esta tendencia de la que hemos hablado en nuestro artículo Tipos de Chocolate, es quizás la que mayores riesgos representan en cuanto a temas de seguridad alimenticia. El cacao «crudo» según las marcas que usan este ingrediente: es aquel que durante el proceso de secado no ha alcanzado temperatura por encima de los 45 grados. Esto es realmente poco probable ya que dada los altos niveles de humedad que quedan incluso después de la fermentación las semillas para que se sequen en un tiempo que permita que el embrión no cerca necesitarían temperaturas más altas. Esta es la razón por la que muchos fabricantes no han sido claros con el tema de la temperatura en el secado de las semillas «crudas», 

El cacao crudo es aquel que en su tostado no se ha subido por encima de los 42 grados, según los defensores de los alimentos crudos como Kris MacGodmand y el chef Charlie Trotter. Esto si bien puede controlarse hay bacterias que mueren a temperaturas más altas por lo que el cacao crudo para ser seguro necesitaría otros procesos para asegurar su inocuidad. Se habla de «radiación asegura» aunque aún ningún producto ha dicho que usa este método para minimizar las bacterias en el cacao que usa para hacer chocolates de este tipo.  

curso chocolate en Madrid
curso chocolate bean to bar Madrid

Cómo hacer chocolate en casa en 10 sencillos pasos

Cómo hacer chocolate en casa en 10 sencillos pasos

Si quieres saber cómo hacer chocolate te recomendamos seguir estos sencillos pasos y ponerlo mucho amor y paciencia al proceso. La tendencia «From bean to bar« o lo que es lo mismo: la idea de hacer chocolate «desde el haba» ha hecho que no sólo sean chocolateros con pequeñas fábricas alrededor del mundo hagan un chocolate artesanal, si no también, cada vez más gente se anima a hacer chocolate en sus casas. Si quieres vivir una experiencia apasionante con este alimento te recomiendo que comiences a experimentar y -por qué no- algún día tener un chocolate enteramente hecho por ti, te aseguro que no será el único pues una vez que comiences no podrás parar.

Te dejo aquí una hoja de ruta de unos 10 pasos y seguro que te gustará adentrarte en este mundo del chocolate artesanal. Este es un resumen de una entrevista que me hicieron en el periódico El Mundo de España, si quieres echarle un ojo a ese especial de chocolate, al final tienes el link y si prefieres verlo en vídeo aquí te lo dejo:

Ingredientes para hacer chocolate en casa: Cacao seco (al menos unos 500 gramos), azúcar (refinada, de coco o panela) y en algunos casos un poco de manteca de cacao. Normalmente cuando se hace chocolate a este nivel no usamos lecitina de soya ni de otro tipo (girasol o colza) pero hay quienes la usan para reducir la viscosidad de la mezcla. El porcentaje que se usa es mínimo, no debería exceder del 2 por ciento. También puedes usar un poco de vainilla (con un par de vainas estaría bien) Si puedes conseguir alguna de alta calidad el éxito estaría garantizado.

1. Comprar el cacao. Este es el paso más importante, de la calidad del cacao depende buena parte del resultado. Si bien ahora existen diferentes webs para comprar pequeños sacos de cacao, si aún no te fías y quieres hacer una prueba puedes ir a tu herbolario más cercano y comprar una bolsa de cacao, la mayoría del que está disponible en España viene de Perú y en algunos casos tiene certificación orgánica. Si no conseguís cacao en semillas a la primera no se desesperen, en los herbolarios o tiendas ecológicas me han prometido que basta con pedirlo y lo tendrán en 48 horas en España. Si puedes hacerte con manteca de cacao hazlo porque puedes necesitarla.

2. Seleccionar el grano. Normalmente el cacao que compramos en tiendas viene bastante limpio no obstante, si nuestros cacao proviene de algún productor lo ideal es quitar la basura y los granos defectuoso. Verás que la merma en ocasiones puede llegar hasta un 30 por ciento.

Helen seleccionando cacao de una bandeja antes de tostar

Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN

Extender los granos sobre una bandeja, preferiblemente que no sea del todo lisa para que al sacarla desprenda el calor lo antes posible, el cacao es un fruto seco que como tal es capaz de contener el calor y seguir afectándose fuera del horno. Este paso probablemente es uno de los más intimidantes, recuerden que a partir de este momento estará vuestro sello en el chocolate, si se exceden en la temperatura será muy difícil salvar la mezcla así que extremen el cuidado.

3. Tostado. Lo mejor es comenzar con el horno bastante bajo, unos 100 grados está bien y removerlo constantemente. Hay varios trucos para saber cuándo sacarlo del horno: el primero es cuando comienza a sonar como una palomita de maíz, el segundo es morder alguna semilla y si tiene textura de chicle pues aún le falta, debe crujir. No es el truco más sencillo pero funciona. Las primeras veces podemos tener semillas que estén y otras que no, así que una vez fuera podemos comprobar tratando de partirlas y las que les cueste más pues de nuevo al horno. Lo más importante es medir todo el proceso pues nos ayudará a futuras experimentaciones.

Cuando me preguntan cómo hacer chocolate a pequeña escala les dio que deben tratar de recordar los parámetros que han usado porque seguro querrán repetir. Por ejemplo: 250 gramos de cacao de esta procedencia, lo hemos tostados por 20 minutos a 120 grados. Finalmente sacamos del horno y busquemos que se enfríe lo antes posible, un truco es hacerlo fuera de casa: tápalo y sácalo por la ventana. Hay quienes prefieren dejar reposar las semillas al menos unas 4 horas, no obstante yo suelo molerlas máximo una hora después de sacarlas del horno.

Separando el cacao tostado de la cascarilla con un secador de pelo en una cocina

Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN

4. Descascarillar. En este parte medirás tu verdadera pasión por el chocolate pues debes llenarte de mucha paciencia. Puedes hacerlo con tus propias manos, aunque si es mucha cantidad te puedes hacer daño en la punta de los dedos así que en este punto puedes valorar si comienzas a pre-moler al menos para ayudar a desprender la cascarilla de la semilla. Si tienes un molino casero puedes intentar colocarlo en el punto más amplio y así sólo romper, si no puedes cubrirlo con paños y partir con un martillo de cocina. También funcionaría el truco de meterlo en una bolsa de plástico y martillar.

Lo más importante de aprender a cómo hacer chocolate en casa es poder separar completamente la cascarilla por lo que te recomiendo te ayudes con un secador de pelo, el aire (frío) ayudará a eliminar la cascarilla, puedes meter las semillas en una olla o un cajón y moverlas para que la cascarilla vuele por el aire más fácilmente. Por cierto, tendrás que limpiar mucho, pero valdrá la pena. Si tienes mascotas mantenlas alejadas en todo momento, el cacao puede ser tóxico pero aún más la cascarilla. De este proceso tendrás como resultado: los nibs de cacao, muy de moda, de hecho te decimos en este link cómo usarlos (además de para hacer chocolate).

5. Premolerlo en un molino. Ahora si tienes que echar mano del molino que tengas, en la ferretería puedes comprar uno que después te puede servir para más preparaciones, si no lo tienes podrás poner a prueba tu fuerza con un mortero, eso sí para conseguir que la mezcla se haga más manejable tendrás que agregarle un poco de manteca de cacao adicional.

Helen premoliendo cacao antes de llevarlo a la conchadora en un molino tradicional

Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN

6. Refinar: Lo ideal es tener una “melanger” que son una especie de molinos eléctricos, la idea es de convertir el cacao premolido en un líquido o lo que es lo mismo: bajar el «micraje» a las semillas lo máximo posible. También puedes intentar molerlo enteramente en el molino manual (lo pasas varias veces hasta que por fricción se vuelva líquido) o hacerlo con la licuadora o incluso con la termomix. Eso sí, dado que estas últimas no son las máquinas ideales puedes buscar la manera de aligerar la mezcla agregando un poco de manteca de cacao derretida.

Helen aplicando calor con un secador de pelo a mezcla de cacao dentro de una conchadora

Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN

7. Conchado: es un proceso que consiste en que la mezcla una vez líquida se bata durante muchas horas de esta manera se minimizan los sabores amargos o desagradables. Normalmente a partir de 4 horas la mezcla se vuelve mucho más delicada, no osbtante sobre este proceso hay muchísima polémica dado que extender este tiempo también pudiera desaparecer sabores en el chocolate.

Interior de una conchadora miniatura de cacao Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN[/caption]

8. Endulzarlo. El chocolate es una mezcla de cacao y azúcar, endulzarlo es parte clave, si tienes en mente hacer un chocolate al 70 por ciento puedes sacar una simple regla de 3 por ejemplo si has usado 250 gramos de cacao y después de limpiar y descascarillar te han quedado unos 230 debes usar 69 gramos de azúcar.

Si prefieres probar tu chocolate de acuerdo al azúcar que le vas colocando también es buena idea, en ese caso, cuando creas que ya está lo suficientemente dulce para ti, verificas cuanto azúcar le has puesto y allí te saldrá el porcentaje, puede que consigas chocolates con porcentajes muy raros como al 67 o al 74 por ciento pero esta formulación tendrá tu sello. El porcentaje del chocolate es uno de los asuntos más fascinantes del mundo del chocolate especialmente del chocolate del tipo «fino» o «gourmet».

9. Temperar la mezcla. Si queremos que nuestro chocolate brille por muy artesanal que resulte debe entrar al molde a la temperatura correcta, si hemos usado una máquina de moler, podemos aumentar la temperatura un poco con una temperadora o unos segundos al microondas, de esta manera nos aseguramos que cuando bajemos la temperatura a unos 27-30 grados toda la mezcla tendrá la misma temperatura.

Para saber cómo hacer chocolate en casa lo ideal es que leas mucho pero también te animes a experimentar, será ideal tener una encimera de mármol, si no tienes pero te apasiona el chocolate puedes comprarte un pedazo de unos 100 centímetros en algún lugar donde vendan menaje para restaurantes y eso valdrá para trabajar. Si no con que tengas una superficie lisa para “trabajarlo” te bastará. Con unas espátulas de ferretería seguro que completas esta fase.

El método de temperado más sencillo para los chocolateros artesanales ha sido el de «temperado por siembra» es decir a una mezcla a la que se le suba la temperatura a unos 44 grados (que se puede hacer en microondas o en una temperadora) se le agrega un poco de chocolate endurecido hecho con anterioridad para buscar bajar la temperatura a los 27 grados centígrados. No obstante, el reto mayor es después subirlo al menos dos grados más para poder trabajarlo. Es un reto, incluso los pasteleros más expertos ensayan permanentemente el temperado de cada chocolate así que adelante con la experimentación. Si quieres hacer chocolate desde el haba de cacao te recomiendo nuestro Curso de Chocolate bean to bar presencial en Madrid

Mujer temperando chocolate Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN[/caption]

10. Meter en los moldes y enfriar. Lo ideal es tener moldes para tabletas que cada vez se hacen más sencillo de comprar en las tiendas especializadas, si no puedes improvisar con algún molde de turrón o simplemente extenderlo sobre papel de horno y te quedará una especie de “tabla” de chocolate que después podrás partir y ofrecer en una bandeja. Si quieres agregarle frutos secos, pimientas, vallas de goji, este es el momento. Atrévete a crear chocolates divertidos, eso sí, te recomiendo que no mezcles más de tres elementos cada vez, uno de los favoritos en mis catas es el de sal y lavanda.

Mujer derramando chocolate en moldes de tabletas Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN[/caption]

Costumización: ¿quién quiere una tableta sin más si le podemos colocar nuestro sello personal?

Mujer decorando tabletas de chocolate con pimineta rosa, cardamomo y sal Sergio Gonzalez Valero. 23/09/2016. Comunidad de Madrid.Como hacer una tableta de chocolate.ZEN[/caption]

11. (Si hay un paso más) Desmolda y empacar. Esta es una de las partes más importantes, con unos 20 minutos en la nevera ya deberíamos tener unas tabletas perfectas para desmoldar. En el caso de que hayas usado papel de horno ya se debería despegar sin problemas. Luego mi recomendación es que le déis vuelta a su imaginación para cuando quieran empacara.

Hacer chocolate en casa puede ser casi una terapia así que disfruta de todos los procesos. Si necesitas ideas puedes ver nuestros Taller de Chocolate para niños al que llamo «mi laboratorio de I+D+I». Podéis desde comprar bolsas craft con ventanilla mejor así podrán lucir vuestros chocolates o envases transparentes. También podéis hacer vuestros propios empaques con cartón y lucirse con pegatinas firmados por vosotros. ¡Ganas de ver esas creaciones!

Este resumen lo hice con parte de la entrevista que me hicieron para el suplemento ZEN del periódico El Mundo, fue una manaña muy divertida y aquí te dejo el enlace.

curso chocolate en Madrid
curso chocolate bean to bar Madrid
¿Qué es el ChocoPainting?

¿Qué es el ChocoPainting?

Choco-Painting

 

Una vez me invitaron a una feria para desarrollar actividades con niños, lógicamente alrededor del chocolate. Acepté encantada el reto no obstante, tenía ciertas limitaciones con respecto al espacio: apenas tendría una mesa y una toma de corriente. Así fue como inventé el «Choco Painting» una actividad en la que los niños pintan con chocolate derretido sobre una hoja de papel de arroz sin gluten) creando una obra de arte que después se pueden comer. En la medida que van a apareciendo «artistas» se va nutriendo la galería y cada niño decide si comerla en el momento, llevarla a casa o conservarla para siempre. Esta actividad la he desarrollado en el Salon du Chocolat de París y en feria como BigFoot de Madrid. Así mismo, es una actividad que siempre me piden en algunos centros comerciales y mercado de la ciudad.

La dinámica de la actividad es la siguiente:

  • Duración: entre 30 y 40 minutos.
  • Edad recomendada: desde los 4 a los 8 años (los padres son bienvenidos)
  • Máximo 15 niños al mismo tiempo.
  • Requerimientos: mesa donde los peques puedan apoyarse, toma de corriente. Mejor si hay sillas o taburetes para que se sienten (no es obligatorio).
  • Ingredientes: chocolate, papel de arroz, pinceles y máquina para derretir el chocolate.
  • Moderadora: Helen López
  • Idiomas: inglés y español.

Esta actividad es perfecta para sumarla a un teambuiling, o a una conferencia de empresa en la que necesitamos que los niños puedan disfrutar de un momento de esparcimiento no tan dirigido. Si te interesa nuestra propuesta de ChocoPainting no dejes de escribirnos. Si crees que puede ser una buena idea para alguna actividad de índole benéfica estaremos encantados de colaborar.

Si quieres ver más de nuestra última edición de ChocoPainting en Madrid te dejamos este vídeo grabado en el mercado Alto de Extremadura.

 

La manteca de cacao: lo más valioso del chocolate

La manteca de cacao: lo más valioso del chocolate

¿Qué es la manteca de cacao?

Si hay un producto fascinante dentro de la historia del chocolate es la manteca de cacao. Gracias a las cualidades de esta materia prima el chocolate puede fundirse con nuestro calor corporal, pues nuestro cuerpo suele estar a unos 37 grados y la manteca de cacao funde entre unos 34 y 38 grados. Una maestra chocolatera me dijo una vez: «por eso es que el chocolate nos ayuda a limpiar nuestras arterias» los médicos no parecen estar muy convencidos ¿pero a qué suena con sentido? La manteca de cacao es la única grasa vegetal que a temperatura ambiente es sólida, aunque obviamente se derrite en situaciones de mucho calor, por eso a veces a nuestros chocolates le aparecen manchas blancas porque los cambios de temperatura la afectan. Cuando me preguntan qué hacer cuando viene el verano con mis tabletas, pues yo recomiendo una sola cosa: o la guardas en frío bien cubiertas para que no absorban olores o ¡te las comes!

La manteca de cacao al tener esa cualidad en cuanto a su punto de fusión normalmente sale de la industria del chocolate y se va a la industria cosmética o farmacéutica, además si bien es cierto que a veces nos cuesta pagar 10 euros por una tableta de chocolate seguro que nos cuesta menos dar mucho más por ¡una crema antiarrugas! Por eso tomar chocolates con manteca de cacao se ha convertido en un privilegio aunque no todas las mantecas tienen las mismas calidades. Lo ideal si se usará «manteca de cacao agregada» en una preparación pues que sea una manteca que conserve los olores y sabores del cacao, para eso no debe ser «lavada» o como se conocer técnicamente no desodorizada, si no será una grasa no sólo sin sabor sino sin ninguna de las cualidades que le han atribuido por ser una «grasa buena».

Definición de la manteca de cacao

Según la Enciclopedia de Chocolate y Confitería se trata de una materia grasa contenida en las células sin pigmento de cacao. Su contenido de grasa suele ser de 50% por cada haba seca. Es de color amarillo, con un reflejo naranja, determinado por los hidrocarburos que contiene, su sabor varía según su origen y desodorización. Los catadores deben monitorear la calidad. La manteca de cacao no retiene la humedad sino los olores, es por eso que se debe tener mucho cuidado al almacenar. A menudo se usa como grasa en países como India, donde el consumo de mantequilla de origen animal está prohibido por la religión de ciertas categorías de la población. La manteca de cacao utilizada en la industria del chocolate a menudo se desodoriza de antemano.

La grasa de cacao es especialmente sensible a las fluctuaciones de temperatura una razón junto a su precio que suele ser considerada para su sustitución en la industria del chocolate masivo que busca grasas más baratas y más estables.

¿Cómo se extrae la manteca de cacao?

Cuando le digo a las personas que asisten a mis catas de chocolate en Madrid que el cacao tiene en promedio un 50 por ciento de grasa me miran sorprendidas. Creo que es difícil entender que una fruta una vez seca pueda tener tanta grasa. Es verdad que en líneas generales vinculamos los cacahuetes (o maní), almendras, avellanas, anacardos y pistachos como frutos con muchas calorías (por sus componentes oleicos) pero con el cacao nos resulta más difícil de asimilar. De hecho, hay quienes les cuesta entender que la manteca de cacao realmente se extrae del fruto seco.

Pero es que ciertamente la tecnología para extraer la manteca digamos que no siempre ha acompañado a la historia del chocolate. No fue hasta el año 1828 cuando se patentó la primera prensadora de cacao en Holanda por Coenraad Van Houten aunque eso no quiere decir que no existieran antes otros métodos para separar la grasa de los sólidos de cacao. La prensa de cacao es básicamente una máquina que ejerce presión sobre la masa de cacao obtenida después de tostar, descascarillar y moler las semillas secas del fruto. Imaginemos cuando compramos mantequilla de cacahuete y se separa la grasa de los sólidos y a veces al abrirla encontramos una capa de aceite por encima pues es algo muy parecido.

En el caso de esta prensa normalmente nos encontramos con una especie de tamiz que se recubre de una malla o tela que permite que la grasa se filtre. Cuando se le aplica la presión se desprende una especie de aceite de color crema con visos de cacao que al enfriarse se transforma en un bloque que recuerda al chocolate blanco. Dentro de la prensa queda una «torta» de cacao que al golpearla se convierte en polvo, esto es conocido como «cacao desagradado» o cacao en polvo.

De lo sofisticada que sea la máquina dependerá de cuánta manteca será capaz de extraer pero normalmente en el cacao queda entre un 10 a un 20 por ciento de manteca por lo que pasar convertirse en «cacao soluble» tiene que experimentar un proceso más (normalmente el proceso holandés). Con el nacimiento de la chocolatería artesanal han nacido muchas máquinas caseras para extraer la manteca del grano, un paseo por YouTube permite ver hasta dónde puede llegar el ingenio cuando se trata de producir chocolate a pequeña escala.

La manteca de cacao en el “bean to bar”

En la industria de chocolates artesanales predominan los productores que defienden usar sólo “cacao y azúcar”, no obstante, en ocasiones algunos confían en agregar un porcentaje de manteca de cacao que ronda el 10 por ciento, en beneficio no sólo de la fluidez de la mezcla que hará que sea más sencillo temperarla y moldearla, sino que en algunas ocasiones implica un ahorro en el desgaste de la maquinaria que se usa para moler.

En la industria del “bean to bar” o “craft” se usan máquinas “en miniatura” para hacer chocolate, algunas no diseñadas para estos fines y aunque con los años se han mejorado por ejemplo reforzando sus motores, representan grandes desafíos para la mezcla final especialmente en lo que tiene que ver con “el micraje” o la textura final de los chocolates. Es por esto que en ocasiones se valora agregar un poco de manteca de cacao para que se requieran menos horas de gasto energético y de desgaste de la maquinaria.

Un grano de cacao, como algunos frutos secos, contiene al menos 50 por ciento de grasa, no obstante este número varía mucho con respecto a la variedad y especialmente con la postcosecha. A través del prensado mecánico se extrae la manteca dejando alrededor del 20 por ciento aún en las habas. Asi mismo, la manteca sigue teniendo un porcentaje ínfimo de cacao lo que, entre otras cosas, contribuye a ese color «marfil».

Eri Izezi cuenta en su libro «Los genios del chocolate» su experiencia viendo cómo extraían la manteca de cacao en la planta de Barry Callebaut al noreste de Francia: » Las prensas, de casi ocho metros de largo, aplastan los granos a intervalos regulares con una presión de quinientos bares. Una vez que se completa la extracción, se libera la presión y los bloques de cacao, que pesan veinticinco kilogramos y miden cuarenta y dos centímetros de diámetro, caen al suelo en un gran choque»

Otro punto importante que encontramos en el libro de Eri es que tal como ocurre con cada variedad de semillas cada manteca de cacao tiene su propio aroma. Los principales grupos industriales que elabora la mayor parte de la manteca de cacao producida, suelen estandarizar su manteca mediante un proceso sistemático de desodorización con el fin de obtener un sabor neutro y una materia menos sensible a los olores externos. De hecho, en este libro se recoje la opinión de Hervé Cantelou-Daize, director de la planta Louviers de Barry Callebaut quien explica: » Si toma habas, como los de Camerún, por ejemplo, que son muy fuertes, ahumados, especialmente en la manteca habrá un impacto. Habrá una diferencia en la entrada, pero a la salida intentaremos hacer posible un perfil estable … «

En el libro de Eri otro chocolatero Jacques Bellanger introduce un punto interesante a la discusión «Si estamos hablando del cacao de Madagascar, posiblemente de una hacienda en específico, pero la manteca de cacao que ponemos en él, ¿de dónde viene? ¿Es una mezcla? entonces, a nivel de la denominación, no es justo decir que es sólo Madagascar si eres un purista. En la misma línea comenta Arnaud Stengel, fundador de Erithaj, con sede en Estrasburgo, quien pertenece a la nueva generación de chocolateros que trabajan desde el haba, en su caso, el de su familia en Vietnam. Para Stengel hacer un chocolate de origen puro, combinado con la manteca de cacao correspondiente, del mismo orígen es a la vez un sueño y un objetivo a alcanzar.

La mayoría de los artesanos del chocolate o de los que se consideran así mismos como «bean to bar» no suelen agregar manteca de cacao a sus mezclas a pesar de que en algunos casos pareciera resultar necesaria. Entre otras cosas, porque si bien se ha podido replicar mucha maquinaria de la usada industrialmente para producir chocolate, la extración de la manteca de cacao no es tan sencillo. No obstante, hay bun factor importante el económico, el libro de Eri, Michel Barel comenta que si un artesano comprara licor, podría, de hecho, extraer manteca y polvo pero necesaritaría una prensa industrial y es una inversión difícil para un pequeño fabricante de chocolate. O tiene una prensa de laboratorio, pero cada lote solo tendrá unos pocos cientos de gramos y le llevará días y días conseguir su manteca. Por lo que se entiende que este proceso no sería nada «práctico» para un chocolatero a pequeña escala.

Otra dificultad que se menciona en este libro es que los artesanos si trataran de producir su propia manteca de cacao les quedaria también un bloque de cacao desgrasado parcialmente y si bien los grandes fabricantes reducen estos ladrillos en polvo y los venden a las compañías que producen bebidas, pasteles u otros productos de chocolate en el caso de un pequeño artesano «no sabría qué hacer con la materia seca».

Aunque la manteca de cacao es la más importante, con la explosión de cubiertas de diferentes variedades, el control de la cristalización se ha vuelto más complejo para los artesanos ya que cada variedad tiene una curva de templado diferente y la cantidad añadida de la manteca de cacao también influye en la curva. Instrumentos como la termómetro y el Magic Temper se pueden usar para controlar mejor las diferentes curvas de templado.

En el libro de los chocolateros artesanales estadounidense Dandelion, pioneros en el llamada el movimiento «bean to bar», al hablar de la manteca de cacao comienzan admitiendo que la grasa indudablemente ayuda a que las partículas se muevan con mayor facilidad. Mientras más lubricación hay entre los sólidos se mueven más fácilmente, un dato relevante en cuanto a la maquinaria que habitualmente se usa para hacer chocolate pues la manteca no sólo ayudaría a mejorar lo que ellos llaman la «workability» sino que además, reconocen que el chocolate carente de manteca de cacao en ocasiones es muy difícil de temperar, de hecho a veces no se puede convertir en una tableta de chocolate estable por sí misma. Para estos chocolates tienen claro que «El chocolate mientras más grasa tiene más fácil de temperar es, porque justamente lo que se tempera en el chocolate es la grasa». Hay una regla que suelen usar en cuanto a los orígenes del cacao que seleccionan y es que a medida que se alejan del ecuador los granos suelen tener más grasa. No obstante, esta aseveración no está soportada sobre ningún estudio específico sino con sus experimentaciones.

¿Qué es una manteca de cacao desodorizada? 

Es una manteca a la que se le ha aplicado la operación de «desodorización» es decir a la que se le aplicado una operación que usa el vapor de agua para eliminar los olores de esta materia. La desodorizacion se efectúa con una presión de 2mm de mercurio y a una temperatura comprendida entre los 140 y los 160 grados. La manteca de cacao es un fijador de perfumes si se quiere usar para estos fines se desodoriza para quitarle olores indeseados.

La desodorización es un proceso químico que va más allá de la neutralización de los sabores, su objetivo es eliminar cualquier riesgo de que la manteca absorba otros olores, porque la manteca de cacao, como la mantequilla común, tiene la particularidad de absorber todos los olores que la rodean. en el libro de Eri se deja claro que estos métodos de estandarización y neutralización no existían hace un siglo. Muchos productores de manteca de cacao compitieron en el mercado; la calidad de la manteca de cacao se analizó de la misma manera que la del chocolate en la actualidad. En la década de 1930, el chocolatero belga Kwatta difussa un público titulado «¿Qué requiere la fabricación de una manteca de cacao perfecta?». Ella estaba promoviendo «el uso de granos de alta calidad, saludables y maduros». Y «la mezcla de varias especies de elección formando un conjunto armónico desde el punto de vista del gusto: y el tostado impecable realizado por especialistas».

La manteca de cacao y la salud.

Una de las personas que más ha estudiado cómo el chocolate influye en nuestra salud es la científica española María Ángeles Martín Arribas, una vez concidimos durante la Semana de la Ciencia en Madrid y de las cosas que más me ha gustado aprender es precisamente de la manteca de cacao y la salud. Esta científica nos cuenta en su libro «¿Qué sabemos sobre el chocolate?» que la grasa de cacao está formada principalmente por tres tipos de ácidos grasos. el palmítico en una proporción que roza un 25 por ciento, el esteárico que estaría en un 33 por ciento al igual que el ácido el oleico. El ácido oleico pertenece al grupo de grasas que en los útlimos años se consideran cómo saludables mientras que los otros dos son considerados grasas saturadas, aunque no todo son malas noticias: el ácido esteárico dentro del organismo se convierte en ácido oléico por lo que sus efectos sobre el colesterol serían bastante diferente al de una grasa saturada. En este sentido, lo mejor de conocer a Ángeles ha sido escuchar qye la grasa del cacao tendría un efecto neutro o incluso positivo sobre los niveles de colesterol en sangre.

En la Enciclopedia de Chocolate y Confitería encontramos afirmaciones en este sentido: el contenido de ácido graso, saturado (ácido oleico) y poliinsaturado (ácido linoleico) le confiere valiosas propiedades nutricionales y farmacológicas a la manteca de cacao. A diferencia de otros ácidos grasos saturados, el ácido esteárico no tiene un efecto negativo en los niveles de colesterol en la sangre; después de la digestión, se comporta más como un ácido graso monoinsaturado y tiene un efecto beneficioso sobre el nivel de lípidos. Importante la afirmación que hace este libro de referencia para todos los historiadores del chocolate: la manteca de cacao reduce los niveles de colesterol total en la sangre, reduce el «colesterol malo» (colesterol LDL) y eleva levemente al «colesterol bueno» (colesterol HDL). Además actúa favorablemente sobre la coagulación de la sangre y una buena noticia es que la manteca de cacao es muy poco absorbible por el tejido adiposo humano.

La manteca de cacao es la base del chocolate blanco, al que muchos se niegan a llamar chocolate, pero ¿quieres saber nuestra opinión? Aquí te dejamos nuestro artículo: «El chocolate blanco: ¿es o no es chocolate«

Chocolate blanco ¿Es o no es chocolate?

Chocolate blanco ¿Es o no es chocolate?

El chocolate blanco : ¿Un chuche o la forma más sofisticada de comer chocolate?

Cuando las personas acuden a nuestras Catas de chocolate en Madrid el primer paradigma que tratamos de romper es sobre el Chocolate Blanco: el 90 por ciento de los asistentes suelen llegar con la premisa de que el chocolate simplemente “No existe” que se trata de “un chuche” sin ningún valor gastronómico. Pero comencemos por definir el chocolate blanco.

¿Qué es el chocolate blanco?

Según el Codex Alimentario se considera Chocolate blanco a una fórmula alimenticia que debe contener al menos 20 por ciento de manteca de cacao. Es decir que sólo en el caso de que nos encontremos con algún producto que especifique esta cantidad podemos considerarlo Chocolate blanco.  No obstante, hay que decir que la legislación estadounidense a través de su agencia FDA establece una cifra diferente:

La definición del chocolate según la Enciclopedia de Chocolate y Confitería, es el producto obtenido de la grasa de la manteca de cacao, de la leche o productos lácteos y azúcar y debe contener mínimo 20 por ciento de manteca de cacao y al menos 14% de materia seca láctea proveniente de la deshidratación de la leche entera. La materia grasa de la leche no debe exceder el 3,5 por ciento.

¿Cómo se hace el chocolate blanco?

El chocolate blanco se elabora a partir de la mezcla de manteca de cacao, en un porcentaje mínimo de 20 por ciento y usualmente un porcentaje de sólido lácteo, es decir leche en polvo de un 14 por ciento que a la vez puede contener un mínimo de grasa de entre 2,5 y el 3,5.

Historia del chocolate blanco

La primera teoría sobre la aparición del chocolate blanco tiene que ver con el exceso de leche disponible en Suiza después de la Primera Guerra Mundial que ocasionó que Nestlé buscara nuevas formas de colocar esta materia prima. El chocolate blanco es uno de los más sensibles en cuanto a su conservación, de hecho, fue de los que impulsó el envoltorio oscuro dado que La Luz acelera la descomposición de la grasa de la leche.

La historia del chocolate blanco está muy ligada a los suplementos vitamínicos. El sitio web de Nestlé afirma que esta empresa «inventó» el chocolate blanco con el lanzamiento de Milkybar en 1936. Aunque investigadores como Spencer de la web Cococarunner afirma que realmente Milkybar fue una reinvención de Nestrovit, un producto de salud para niños lanzado unos años antes, también por Nestlé y descrito como «una leche condensada enriquecida con vitaminas para niños que usaron manteca de cacao para convertirla en una barra fácil de comer”.

Digamos que Nestlé tardó casi cinco años en darse cuenta del potencial comercial de Nestroviy y que fuera mucho más rentable como «chocolate» que como «alimento». Desde entonces, con una pausa bastante larga de 1940 a 1961 debido al racionamiento y la escasez durante la guerra, el chocolate blanco Milybar ha sido un «éxito de ventas», impulsado por los anuncios para niños, esto explica por qué el chocolate blanco siempre se ha vinculado con los niños. 

Ahora es verdad que la afirmación de Nestlé de haber lanzado comercialmente la «categoría de chocolate blanco» es difícil de discutir, dado que generará el primer chocolate que cubría este segmento. Y el producto estrella sigue siendo muy fuerte; Solo Nestlé vende más de 1900 millones de barras Milkybar en el Reino Unido al año. Si bien la comercialización está clara el desarrollo de la receta de juntar manteca de cacao con leche en polvo y azúcar quizás tenga antecesores. De hecho, una de las tesis que asoma Spencer es que su génesis parte de la empresa BEARDS.

A principios del siglo XIX, los holandeses estaban preocupados por las partículas de manteca de cacao que quedaban en sus barbas después de beber chocolate caliente (la manteca de cacao tiene muchas características maravillosas, pero no se disuelve bien en agua o leche, y se congela rápidamente, generando un desastre si queda adherida en la barba). Para evitar este desafortunado efecto, un equipo de padre e hijo, los Van Houten, idearon una máquina para prensar granos de cacao y exprimir gran parte de la manteca de cacao. Esto permitió que los holandeses conscientes de la moda bebieran su chocolate caliente con menos manteca de cacao que se les pegara en la barba (venga a una degustación virtual para saber más).

El exceso de manteca de cacao generado por estas prensas de cacao supuso varios inventos e ideas. Desde la perspectiva de la historia del chocolate, podría decirse que el invento más importante fue la barra de chocolate estable y molida de piedra de Joseph Fry en 1847. Al mismo tiempo, las múltiples propiedades maravillosas de la manteca de cacao; incluyendo suavidad, vida útil, seguridad, punto de fusión y absorción del sabor; fueron capitalizados por empresas cosméticas y farmacéuticas.

Una gran cantidad de manteca de cacao sale de la industria chocolatera para convertirse en ingrediente activo de todo tipo de lociones, barras de labios, cremas, etc. (la masa de cacao prensada es un subproducto mucho menos valioso, que se vende como un producto que se utilizará para pasteles, galletas, cereales, helados, etc.).

Afortunadamente para los amantes del chocolate blanco, también se usa un poco de manteca de cacao para hacer chocolate blanco. Hay varias recetas que se remontan a la década de 1870 sobre cómo hacer chocolate blanco, y se mencionan en una Enciclopedia de alimentos de 1923. Pero fueron Nestrovit y Milkybar de Nestlé los que realmente crearon el auge del chocolate blanco.

¿De dónde viene la mala fama del chocolate blanco?

La manteca de cacao es un componente que se vuelve escaso en la industria chocolatera dado que al ser la única grasa de origen vegetal que se mantiene sólida a temperatura ambiente es especialmente demandada por la industria cosmética. De hecho ha sido considerada como el subproducto más valorado del cacao pues también es demandada por la industria farmaceútica. Además, en la mayoría de las fórmulas de chocolate para cobertura se agrega manteca de cacao adicional para minimizar su viscosidad y hacer la mezcla más fluida. La chocolatería fina, especialmente la bombonería requiere de chocolates que puedan convertirse en una mezcla no sólo fácil de trabajar sino que además, brille. Entonces nos topamos con una paradoja: que en ocasiones la manteca se vuelve más costosa que el cacao. De hecho, la manteca de cacao duplicó su precio entre el 2005 y el 2015.

En este sentido, lo que usualmente se identifica como chocolate blanco es un “imitación” hecha con otras grasas, leche, azúcar y saborizantes. Esas otras grasas suelen ser las que peor fama tienen como las grasas hidrogenadas. Estas mezclas son llamadas técnicamente como “análogos”.

¿Qué es un chocolate blanco fino?

Es aquel en el que se ha cuidado al máximo sus componentes principales como la manteca de cacao que no debe ser desodorizada, es decir, no debe haberse sometido al proceso químico que implica su filtración, su «blanqueo» (a partir de minerales de arcilla) y que en este sentido, conserva los sabores y aromas del cacao del cual proviene. La manteca de cacao desodorizada es aquella a la que a través de destilación al vapor y de disolventes se le ha reducido los compuestos  volátiles que contribuyen a su aroma. También la leche debe ser de altísima calidad, incluso los chocolates blancos finos se aventuran a tener leches “inusuales” como de oveja, camello o “leches vegetales” como de coco o avellanas.

Icoa: el chocolate blanco más famoso del mundo.

Cuando comencé a hacer catas de chocolates en Madrid no dudé en incluir el chocolate blanco de la marca venezolana Chocolates El Rey dado que justamente se había ganado su primer premio como “Mejor Chocolate Blanco” del mundo en los también recién estrenados International Chocolate Awards. Desde ese día lo he considerado mi amuleto y el que me permitido ahondar en lo que sería más tarde una de las líneas de negocio más interesantes de la industria del chocolate: los chocolates blancos finos. Hoy este chocolate se ha ganado 5 años seguidos el mismo galardón y ha hecho destapar el interés por el anteriormente desnotado chocolate blanco. Este chocolate también le ha hecho ganar a esta marca el premio de “país productor” por haber echado mano sólo de los productores locales para la formulación de este chocolate.

Chocolate blanco en una cata

Si quieres saber más del Chocolate blanco Icoa de Chocolates El Rey te dejo esta entrevista que le hice a su artífice el Presidente de la empresa: Jorge Redmond.

Chocolate blanco Verde

¿Chocolate blanco verde? ¡Si! y puede que se convierta en tu preferido, especialmente si está hecho con manteca de cacao no desodorizada y algo tan rico y delicado como el “matcha” que es el té verde antes de tostar. Si hay dos sabores que parecen haber sido “separados al nacer” es el chocolate blanco y el matcha, a los japoneses les encanta bañar sus croissants de este producto y si bien a los occidentales nos impresiona una comida dulce “tan verde” sólo es cuestión de probarlo. Yo he probado verdaderas delicias, algunas incluidas en mi lista de las mejores tabletas de chocolates del mundo a la que te recomiendo que le eches un vistazo. Por lo pronto, memoriza el nombre del chocolatero japonés afincado en París quien ha mostrado esta tendencia en todo su esplendor en los más recientes salones de chocolate de París (también tiene tiendas en japón): Sadaharu Aoki.

También tenemos tabletas de por ejemplo vino tinto que se usa el compuesto para saborizar (uva liofilizada) pero como no tiñe se usa un poco de colorante para “engañar” visualmente. Así mismo ocurre con el regaliz, que si bien el polvo saboriza si queremos que la barra o el bombón parezca un caramelo de esta raíz (completamente negro) hace falta pintarla.

Chocolates blancos sin leche.

Si, cada vez la industria está más dispuesta a innovar y los puristas están empeñados en sacar a la leche de muchas tabletas, de hecho, hay una tendencia cada vez más común en los Estados Unidos sobre el “diary free” es decir comida libre de lácteos.

Los Chocolates Blancos finos que existen en la actualidad

Icoa: El chocolate blanco de Chocolates El Rey. Es el único chocolate blanco sin saborizantes, a excepción de la vainilla que existe en la actualidad. White 40 % de FRIIS-HOLM: La marca “bean to bar” danesa se aventura con este chocolate blanco sin saborizante. Su tableta de 100 gramos suele rondar los 13 euros. La marca de chocolates Akesson’s hecha enteramente de la planta propia de su dueño en Madagascar, se atreve con un chocolate blanco hecho con un 43 por ciento cuya etiqueta especifica el origen específico (una rareza) se trata de “Bejofo plantation”. Se considera un “single origen state” o un origen único de un lugar específico de un país. Dormousse Toasted Madagascar White: Con un porcentaje curiosamente similar al de la tableta de Akesson, del 43 por ciento, del mismo país: Madagascar, la marca inglesa se atreve a darle una vuelta de tuerca tostando los sólidos de leche derivando en un sabor “ahumado” bastante inusual en los chocolates. Pumk Street Bakery: esta panadería con producción de chocolates “bean to bar” manipula las semillas provenientes de la plantación de Akesson en Madagascar y las prensas ellos mismos. El resultado: una tableta de chocolate blanco al 44% de manteca de cacao. Los 70 gramos casi alcanzan los 7 euros de precio.

Chocolat: La marca inglesa famosa por hacer sus chocolates en origen: Madagascar tiene una barra al 34 por ciento de cacao saborizada con un toque de vainilla Bourbon. Cacaoken: Una marca de chocolates japoneses que se suma a la fiebre de chocolates finos que desde hace casi una década crece sin parar en ese país, tiene una versión de chocolate blanco con un 43% de manteca de cacao con manteca de cacao proveniente de semillas de origen vietnamita. Cacaoken es quizás de las primeras marcas de bean to bar japoneses que comienza a exportarse, esta específicamente se hace en un pequeño laboratorio en Fukuoka. Una de las razones por las que esta marca se hace merecedor de una medalla de plata en los Intrenational Chocolate Awards es por la utilización de ingredientes locales, entre esos la leche de Hokkaido.

Chocolates finos saborizados

Chocolate blanco con matcha de la marca húngara Roszavolsky: esta tableta es una invitada frecuente en mis catas de Chocolate en Madrid no sólo por su sabor: hecha con manteca de cacao de origen venezolano y matcha sino también por su belleza. El molde de las tabletas de esta marca está inspirado en los azulejos de Budapest. Muy interesante es el Chocolate blanco con cúrcuma de la marca estadounidense Wknd Chocolate que no sólo nos regala una preciosa tableta color cobre sino que además se arriesgan con leche de cabra. También como novedad nos cuentan que se trata de chocolate hcho con manteca del cacao de Camino Verde de Ecuador incluso nos dan el nombre del productor; Vicente Norero. Así mismo, una verdadera innovación ha resultado su tableta de chocolate blanco con maíz deshidratado (sin modficación genética) que usa la manteca de cacao del mismo productor pero además especifica que la leche en polvo entera que usa no ha sido tratada con antibióticos, un dato muy acorde con las tendencias estadounidenses de la alimentación. Igualmente llama la atención el uso de mantequilla oscurecida, una combinación cada vez más usada entre los productores de este país.

Otra marca que ha innovado en este segmento es Solstice, también de Estados Unidos (Utah) que ofrece una tableta de chocolate blanco con mantequilla oscura y cuyos 60 gramos cuesta unos 11 dólares pero que seguo vale mucho la pena dado que ostenta un premio de oro entre las mejores tabletas de chocolate blanco en la ronda de las américas de los International Chocolate Awards. Otro sobre el cual posar la vista es el chocolate blanco infusioando con aceite de limón y sal de limón de la marca Castronovo pues además los limons son de Sicilia. La barra de 62 gramos cuesta 10 dólares. Esta barra hecha con manteca de cacao proveniente de Heirloom Cacao de tener dos premios uno en los Inteenational Chocolate Awards de 2017 y uno en los Chocolate Academy de 2016. Así mismo, destacan el chocolate de Forte de Washintong con una tableta saborizada con Romero y sal, también una marca que destaca por su exotismo es Mirzam de dubai con una tableta de chocolate blanco y agua de azahar.

Chocolates blancos con “inclusiones”

El chocolate blanco con cardamomo de Rococo Chocolates ha sido ganador de un premio de oro en los International Chocolate Awards. Esta pequeña fábrica de chocolates artesanales se nutre entreamente de las semillas de la Grenada Company, impulsada por el recordado Mott Green. Como “divertimento” vale la pena probar algunas de las tabletas de esta marca, con sabores y empaques inspirados en los personajes de Roal Dahl y las ilustraciones de Quentin Blake como el Chocolate blanco con melocotón o el de “fresh Green and pink, saborizado con un cóctel que van desde las fresas, pasando por el pepino y la menta.

La marca lituana La Naya tiene una versión con pistacho y nibs con manteca de cacao al 40% un blend hecho con cacaos de Costa Rica, Tanzania y  Vietnam su precio ronda los 4 euros su tableta de 8 euros. La marca italiana Amedei usa como reclamo los pistachos de bronte para su barra de 50 gramos de «chocolate blanco con leche» al 29 por ciento de manteca de cacao y cuyo precio es de 5 euros.  También descata en este apartado el chocolate blanco con nibs de cacao de la marca ecuatoriana Angovi. Esta pequeña marca hecha enteramente en Ecuador con cacao de ese origen, fue una de las primeras en agrear nibs de cacao a su versión de chocolate blanco. Su más fuerte apuesta: manteca de cacao considerada como orgánica. La marca sueca Friis-Holm durante el Salón du Chocolat de París de 2017 mostró también su versión con nibs de cacao.

Y para los amantes de la combinación de café y chocolate lo mejor está la tableta de Cocanú, una marca también de «bean to bar» que ha apostado por el sabor de un capuccino mezclando café en una tableta de chocolate blanco con nibs de cacao. También han hecho otra versión saborizada con sésamo negro. Y quizás por ser uno de los pioneros del movimiento de chocolate artesanales en Estados Unidos y sobre todo por ser una barra que ha sido reseñada en Wine Spectador, la tableta de chocolate blanco con manteca de cacao al 34 por ciento obtenida artesanalmente de granos proveniente de Davao, Filipinas de la marca Askinosie, y que promocionan como una verdadero chocolate blanco «del haba a la tableta».

Chocolate blanco sin azúcar

En España la marca de Chocolates Blanxart, casa que llevaba procesando cacao desde 1954, tiene una versión de chocolate blanco endulzado con maltitol, también incorpora lecitina de soya y “aroma natural de vainilla”.

Trucos para saber sabes si es chocolate blanco o un chuche

  1. Leer los componentes en la etiqueta: lo primero que tenemos que identificar es que tenga Manteca de cacao.
  2. Después al abrirlo el color nos dirá bastante: porque el chocolate blanco no es blanco es amarillo porque si la manteca de cacao no ha sido desodorizada mantendrá restos del “sólido del cacao” porque la extracción nunca es total.
  3. Si tiene otra grasa además de la manteca de cacao estás ante un chuche con muy poco valor gastronómico.
  4. Si te da el orígen de la manteca es realmente algo muy especial así que no dudes en comprarlo.

Chocolate blanco Verde

Chocolate blanco Verde ¿Chocolate blanco verde? ¡Si! y puede que se convierta en tu preferido, especialmente si está hecho con manteca de cacao no desodorizada y algo tan rico y delicado como el “matcha” que es el té verde antes de tostar. Si hay dos sabores que parecen haber sido “separados al nacer” es el chocolate blanco y el matcha, a los japoneses les encanta bañar sus croissants de este producto y si bien a los occidentales nos impresiona una comida dulce “tan verde” sólo es cuestión de probarlo. Yo he probado verdaderas delicias, algunas incluidas en mi lista de las mejores tabletas de chocolates del mundo a la que te recomiendo que le eches un vistazo.

Por lo pronto, memoriza el nombre del chocolatero japonés afincado en París quien ha mostrado esta tendencia en todo su esplendor en los más recientes salones de chocolate de París (también tiene tiendas en japón): Sadaharu Aoki. También tenemos tabletas de por ejemplo vino tinto que se usa el compuesto para saborizar (uva liofilizada) pero como no tiñe se usa un poco de colorante para “engañar” visualmente. Así mismo ocurre con el regaliz, que si bien el polvo saboriza si queremos que la barra o el bombón parezca un caramelo de esta raíz (completamente negro) hace falta pintarla.

Chocolates Blancos finos

Los Chocolates Blancos finos que existen en la actualidad Icoa: El chocolate blanco de Chocolates El Rey. Es el único chocolate blanco sin saborizantes, a excepción de la vainilla que existe en la actualidad. White 40 % de FRIIS-HOLM: La marca “bean to bar” danesa se aventura con este chocolate blanco sin saborizante. Su tableta de 100 gramos suele rondar los 13 euros. La marca de chocolates Akesson’s hecha enteramente de la planta propia de su dueño en Madagascar, se atreve con un chocolate blanco hecho con un 43 por ciento cuya etiqueta especifica el origen específico (una rareza) se trata de “Bejofo plantation”. Se considera un “single origen state” o un origen único de un lugar específico de un país.

Dormousse Toasted Madagascar White: Con un porcentaje curiosamente similar al de la tableta de Akesson, del 43 por ciento, del mismo país: Madagascar, la marca inglesa se atreve a darle una vuelta de tuerca tostando los sólidos de leche derivando en un sabor “ahumado” bastante inusual en los chocolates. Pumk Street Bakery: esta panadería con producción de chocolates “bean to bar” manipula las semillas provenientes de la plantación de Akesson en Madagascar y las prensas ellos mismos. El resultado: una tableta de chocolate blanco al 44% de manteca de cacao. Los 70 gramos casi alcanzan los 7 euros de precio. Chocolat: La marca inglesa famosa por hacer sus chocolates en origen: Madagascar tiene una barra al 34 por ciento de cacao saborizada con un toque de vainilla Bourbon. 

Cacaoken: Una marca de chocolates japoneses que se suma a la fiebre de chocolates finos que desde hace casi una década crece sin parar en ese país, tiene una versión de chocolate blanco con un 43% de manteca de cacao con manteca de cacao proveniente de semillas de origen vietnamita. Cacaoken es quizás de las primeras marcas de bean to bar japoneses que comienza a exportarse, esta específicamente se hace en un pequeño laboratorio en Fukuoka. Una de las razones por las que esta marca se hace merecedor de una medalla de plata en los Intrenational Chocolate Awards es por la utilización de ingredientes locales, entre esos la leche de Hokkaido.

Chocolates finos saborizados.

Chocolates finos saborizados. Chocolate blanco con matcha de la marca húngara Roszavolsky: esta tableta es una invitada frecuente en mis catas de Chocolate en Madrid no sólo por su sabor: hecha con manteca de cacao de origen venezolano y matcha sino también por su belleza. El molde de las tabletas de esta marca está inspirado en los azulejos de Budapest. Muy interesante es el Chocolate blanco con cúrcuma de la marca estadounidense Wknd Chocolate que no sólo nos regala una preciosa tableta color cobre sino que además se arriesgan con leche de cabra.

También como novedad nos cuentan que se trata de chocolate hcho con manteca del cacao de Camino Verde de Ecuador incluso nos dan el nombre del productor; Vicente Norero. Así mismo, una verdadera innovación ha resultado su tableta de chocolate blanco con maíz deshidratado (sin modficación genética) que usa la manteca de cacao del mismo productor pero además especifica que la leche en polvo entera que usa no ha sido tratada con antibióticos, un dato muy acorde con las tendencias estadounidenses de la alimentación. Igualmente llama la atención el uso de mantequilla oscurecida, una combinación cada vez más usada entre los productores de este país.

Otra marca que ha innovado en este segmento es Solstice, también de Estados Unidos (Utah) que ofrece una tableta de chocolate blanco con mantequilla oscura y cuyos 60 gramos cuesta unos 11 dólares pero que seguo vale mucho la pena dado que ostenta un premio de oro entre las mejores tabletas de chocolate blanco en la ronda de las américas de los International Chocolate Awards. Otro sobre el cual posar la vista es el chocolate blanco infusioando con aceite de limón y sal de limón de la marca Castronovo pues además los limons son de Sicilia. La barra de 62 gramos cuesta 10 dólares. Esta barra hecha con manteca de cacao proveniente de Heirloom Cacao de tener dos premios uno en los International Chocolate Awards de 2017 y uno en los Chocolate Academy de 2016. Así mismo, destacan el chocolate de Forte de Washintong con una tableta saborizada con Romero y sal, también una marca que destaca por su exotismo es Mirzam de dubai con una tableta de chocolate blanco y agua de azahar.

Chocolates blancos con “inclusiones”. 

Chocolates blancos con “inclusiones” El chocolate blanco con cardamomo de Rococo Chocolates ha sido ganador de un premio de oro en los International Chocolate Awards. Esta pequeña fábrica de chocolates artesanales se nutre entreamente de las semillas de la Grenada Company, impulsada por el recordado Mott Green. Como “divertimento” vale la pena probar algunas de las tabletas de esta marca, con sabores y empaques inspirados en los personajes de Roal Dahl y las ilustraciones de Quentin Blake como el Chocolate blanco con melocotón o el de “fresh Green and pink, saborizado con un cóctel que van desde las fresas, pasando por el pepino y la menta.

La marca lituana La Naya tiene una versión con pistacho y nibs con manteca de cacao al 40% un blend hecho con cacaos de Costa Rica, Tanzania y  Vietnam su precio ronda los 4 euros su tableta de 8 euros. La marca italiana Amedei usa como reclamo los pistachos de bronte para su barra de 50 gramos de «chocolate blanco con leche» al 29 por ciento de manteca de cacao y cuyo precio es de 5 euros. 

También descata en este apartado el chocolate blanco con nibs de cacao de la marca ecuatoriana Angovi. Esta pequeña marca hecha enteramente en Ecuador con cacao de ese origen, fue una de las primeras en agrear nibs de cacao a su versión de chocolate blanco. Su más fuerte apuesta: manteca de cacao considerada como orgánica. La marca sueca Friis-Holm durante el Salón du Chocolat de París de 2017 mostró también su versión con nibs de cacao.

Y para los amantes de la combinación de café y chocolate lo mejor está la tableta de Cocanú, una marca también de «bean to bar» que ha apostado por el sabor de un capuccino mezclando café en una tableta de chocolate blanco con nibs de cacao. También han hecho otra versión saborizada con sésamo negro. Y quizás por ser uno de los pioneros del movimiento de chocolate artesanales en Estados Unidos y sobre todo por ser una barra que ha sido reseñada en Wine Spectador, la tableta de chocolate blanco con manteca de cacao al 34 por ciento obtenida artesanalmente de granos proveniente de Davao, Filipinas de la marca Askinosie, y que promocionan como una verdadero chocolate blanco «del haba a la tableta».

Trucos para saber sabes si es chocolate blanco o un chuche

  1. Leer los componentes en la etiqueta: lo primero que tenemos que identificar es que tenga Manteca de cacao.
  2. Después al abrirlo el color nos dirá bastante: porque el chocolate blanco no es blanco es amarillo porque si la manteca de cacao no ha sido desodorizada mantendrá restos del “sólido del cacao” porque la extracción nunca es total.
  3. Si tiene otra grasa además de la manteca de cacao estás ante un chuche con muy poco valor gastronómico.
  4. Si te da el orígen de la manteca es realmente algo muy especial así que no dudes en comprarlo

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.